Serio

La negación al derecho de informar

Prensa no disparen Por: Leo Herrera

Por: Leo Herrera

La información es un derecho humano, por lo tanto, no puede ser negado. El derecho a informar y ser informado es además, uno de los pilares de la vida democrática de una sociedad. En un país marcado por la violencia del crimen organizado y los abusos de poder en todos los niveles, desde gobierno, policías y militares, donde los muertos y desaparecidos se cuentan por miles, donde la normalización de la violencia y la insensibilidad ante esta grave problemática se convierten en el pan de cada día, aquí, en México, las agresiones hacía periodistas, reporteros y comunicadores no se encuentran ausentes.

Durante la madrugada, personas armadas y con vestimenta tipo militar ingresaron a su hogar amenazando con armas largas a sus familiares. Fue sustraída y desaparecida. No se supo más de ella con vida. Su cuerpo fue hallado en Puebla casi dos días posteriores. Pocas horas después de que fue denunciada la desaparición de Anabel Flores, la fiscalía del Estado de Veracruz emitió un comunicado en el cual mencionaba que mantenía vínculos con el crimen organizado, se le estaba criminalizando antes de investigar. Existe un desdén de las autoridades –estatales y federales- para investigar las desapariciones y asesinatos, y un alto grado de sospechas de que diversas autoridades en todos los niveles de Gobierno, han participado en la comisión de estos delitos de lesa humanidad.


Prensa no disparen. Concentración en solidaridad a Anabel Flores Salazar.
Leo Herrera

De acuerdo a los casos documentados, en México desaparecen en promedio 2 periodistas al año desde 2003, un total de 3 mujeres y 20 hombres, sin que las autoridades hagan algo significativo por localizarlos o al menos presenten información y atención a los familiares. En todos los casos existe total impunidad, se desconoce en su totalidad su paradero y no se ha investigado su labor periodística como indicio de su desaparición.

Los estados con mayor cantidad de comunicadores asesinados y desaparecidos son Veracruz, Tamaulipas y Michoacán, aunque las agresiones se han registrado en más estados en diversas cantidades. Por ejemplo, durante 2015, Puebla fue una de las entidades federativas donde se registraron mayor cantidad de agresiones a periodistas y medios de comunicación, y se demostró que Veracruz es el más peligroso en el mundo para ejercer el periodismo.

De igual manera se han documentado desde el año 2000: 91 periodistas asesinados, 84 hombres y 7 mujeres; 22 durante el gobierno de Vicente Fox Quezada, 48 durante el sexenio de Felipe Calderón y 18 en lo que va de la administración de Enrique Peña Nieto. Es preocupante que de los cientos de agresiones registradas a lo largo del país, el 48 por ciento han sido cometidas directamente por funcionarios públicos.

Las desapariciones y muertes de personas inocentes, mujeres y periodistas en un contexto de violencia, inoperancia de las autoridades, corrupción y desdén a las víctimas, están matando la sensibilidad, la empatía y la solidaridad. La criminalización de las víctimas legitima a los agresores justificando sus actos. Hace falta un gran sentido humano y de responsabilidad cívica en las autoridades encargadas de nuestra seguridad.

La indolencia de algunos medios de comunicación y falta de profesionalismo favorecen la prevalencia de estos delitos y la sociedad tiene una carga de responsabilidad muy importante, debe analizarse e iniciar la formación humana en los menores para poder disminuir lo antes posible esta violencia creciente.


Prensa no disparen. Concentración en solidaridad a Anabel Flores Salazar.
Leo Herrera

 

 

Haga clic para comentar

Tu Respuesta:

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

ULTIMAS NOTICIAS

Arriba